1º semana

1º semana

Normalmente, los primeros días de un reto nos sentimos motivados. Tenemos muchas ganas de conseguir aquello que nos hemos propuesto y aún no aparece la pereza, ni las excusas. Arrancamos con un gran motor.

wp-1486557602720.jpgCon esa inercia, esta semana he conseguido mi objetivo de meditar 5/7 días, con los cual me siento muy contenta. Durante estos días he observado 3 aspectos que considero que han sido importantes para mantener mi conducta:

Elegir que quiero hacer ese día: elegir, no dejarme llevar. Si nos dejamos llevar, es probable que nos encontremos con el día terminado, y sin haber hecho aquello que queríamos. y aunque hemos dicho que no vamos a criticarnos, que no hay exigencias, es fácil que la critica asome un poco la nariz.

Es muy importante por tanto, la actitud de compromiso. Tener en mente, si es así, que quiero realizar esa practica y cuando. Eligiendo el momento, y haciendo que suceda. En estos días, los que he tenido claro, “quiero meditar”, he buscado rápidamente el hueco. Antes del mediodía ya tenía hecha la práctica. Sin embargo, aquellos días en los que no tenía tanta determinación, he atendido a otras cosas, relegándolo. Aquí es cuando entra en juego la exigencia y la escucha personal. Puede ayudarnos preguntarnos, ¿Realmente hoy quiero tener esta practica?, si es que no, vamos a permitirnos no hacerla y olvidarnos. Es un día libre. Dejaremos de pensarlo y “machacarnos”. Cuanto antes, durante el día, tomemos la decisión del sí o no, antes despejaremos la mente, evitando estar con esa tarea en mente.

Unir mi conducta deseada a otra ya establecida: Durante los primeros días, estuve viendo en que momento del día me era más fácil realizar mi conducta-reto. Hubo días que meditaba por la mañana, otros por la noche o antes de comer. Estuve buscando el momento en el que me era más cómodo meditar para favorecer la practica. Sé de forma teórica, que unir un nuevo habito a otro ya establecido ayuda, es como ampliar una cadena, añadiendo un eslabón nuevo. En este sentido, si unimos nuestra conducta, de forma estable, a un hábito, nos será mucho más fácil engancharnos.

Por ejemplo, meditar antes de comidas, garantizándonos además, una buen estado emocional para realizar la digestión. Salir a hacer deporte al salir del trabajo, a primera hora del sábado o domingo. Leer antes de cenar, o después, etc.

La realización de un registro: como comenté, decidí utilizar un cuaderno para anotarwp-1486557652872.jpg los avances y conclusiones. Anotarlas meditaciones realizadas, el tiempo que he dedicado a cada una de ellas y las sensaciones posteriores, generalmente positivas, me ha ayudado a consolidar mi compromiso.

Llevar un registro ayuda a tener presente la información relevante y no caer en la sensación de no saber que se ha hecho durante la semana, dando lugar a la duda sobre los objetivos conseguidos, favoreciendo el desánimo.

El registro, al ser parte del reto, lo vamos a abordar con el mismo nivel manejable de exigencia. Habrá días que queramos anotar muchos datos y otros no tanto. Bien, en esos días que no nos apetezca, nos aseguraremos de dejar constancia de los necesarios, sin obligarnos a más. Vive el registro como una forma de construir el reto.

¿Cómo ha sido tu semana y tus conclusiones?

Si quieres compartir tus dificultades, deja tu comentario por aquí abajo.

Hoy día 8, ¡Seguimos adelante!