Ansiedad

¿Qué es la ansiedad? 

La ansiedad es una respuesta innata de nuestra especie, cuya misión es asegurar nuestra supervivencia. Así, cada vez que sentimos que estamos en peligro, el organismo reacciona disparando el circuito de la ansiedad, haciendo que reaccionemos de forma más eficaz.

La ansiedad nos ayuda a reaccionar mejor y con más rapidez ante peligros inminentes del día a día, como un posible accidente con el coche o cuando nos encontramos en situaciones novedosas que exigen que nos comportemos de manera especial, como hablar en público, hacer un examen o pasar una entrevista de trabajo.

La conclusión a la que llegamos es que esta emoción es parte de nosotros, nos es útil y beneficiosa, siendo nuestra aliada en situaciones difíciles.

Sin embargo, puede volverse en nuestra contra cuando:

  1. Aparece en situaciones totalmente inocuas, que no suponen ninguna amenaza (subir en ascensor, viajar en avión).
  2. Cuando sentimos que tenemos algo que perder, hay algo en juego y estamos expuestos a una valoración externa.

En estas situaciones el nivel de ansiedad suele ser desproporcionado e interferir con nuestro objetivo. Por ejemplo, ante un examen, si el nivel de alerta es moderado, el rendimiento se verá beneficiado. Si por el contrario es excesiva, la tarea se verá entorpecida e incluso puede que queramos evitar la situación.

Síntomas de ansiedad

A nivel cognitivo: son los pensamientos e imágenes que aparecen cuando empezamos a sentir el malestar. Interpretamos la situación y la valoramos como amenazante. Generalmente, si percibimos amenaza, el contenido de estos pensamientos será negativo y distorsionado, fomentando el aumento de ansiedad. Es común que aparezcan distorsiones cognitivas como la generalización, la anticipación negativa del futuro o la minimización de recursos personales.

A nivel fisiológico o emocional: vamos a sentir cómo aumenta el latido del corazón (para que llegue más sangre a los músculos), nuestra respiración será más agitada (con el objetivo de obtener más oxigeno), estaremos en tensión muscular (por si es necesario huir), podremos marearnos o sentir molestias intestinales, nos sentiremos frustrados, incómodos, etc.

A nivel motor: Son todos los comportamientos que tenemos en situación de ansiedad. Podemos afrontarla de dos maneras:

  • Escapando de la situación temida o evitándola.
  • Mantenernos en la situación, exponiéndonos, lo que puede dar lugar a síntomas como inquietud, temblor, tartamudeo, inmovilidad o movilidad excesiva.

Aunque sentir ansiedad es una reacción adaptativa de nuestro organismo, podemos describirla como  perjudicial o desadaptativa cuando el nivel es muy alto en situaciones en las que la mayoría de las personas no la experimentan.

Cuando realmente no está en juego nuestra supervivencia, y  sin embargo interpretamos una amenaza, esta respuesta emocional nos resultará inútil, excesiva, inapropiada, no nos servirá para adaptarnos y nos dificultará el rendimiento.

En estos casos en los que el nivel de ansiedad interfiere significativamente en el bienestar de la persona, influyendo en su ámbito laboral, personal, y social, se recomienda pedir la ayuda de un profesional. En este entorno terapéutico será más fácil identificar aquellos estímulos que desencadenan la respuesta de alerta, con el objetivo de minimizar y controlarla.

Tipos de Trastornos de ansiedad

  • Trastorno de ansiedad por separación
  • Mutismo selectivo
  • Trastorno de ansiedad social (Fobia Social)
  • Trastorno de pánico
  • Agorafobia
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Fobias específicas
  • Trastorno de ansiedad inducida por consumo de sustancias o medicamentos
  • Trastorno de ansiedad debido a otra afección médica

Tratamiento psicológico de la ansiedad

¿Cómo trabajaríamos para reducirla?

A continuación te comparto cómo enfocaríamos el tratamiento de ansiedad, desde un marco integrativo, teniendo como referencia el modelo cognitivo conductual.

Evaluando:

  1. Que situaciones, personas, acciones, etc generan en ti un respuesta de ansiedad.
  2. Cómo reaccionas ante esta emoción, que interpretación le das, cuáles son las herramientas que utilizas para reducirla.
  3. Que situaciones pasadas has vivido en las que sintieras ansiedad y si a día de hoy sientes que te afectan.

Aprendiendo:

  1. Qué es la ansiedad, cómo funciona, para qué te sirve.
  2. Herramientas para manejar y aceptar los síntomas.
  3. Cómo gestionar tus interpretaciones ante la vivencia de un episodio de ansiedad.
  4. Reducir el miedo.

Actuando:

  1. Enfrentando aquellas situaciones que te preocupan.
  2. Usando técnicas efectivas para reducir la ansiedad y gestionar positivamente situaciones problemáticas.

Queriéndote:

  1. Aceptando tus limitaciones.
  2. Reduciendo tus exigencias.
  3. Teniendo presente tu valía personal.

Guía de pautas recomendadas para el manejo efectivo de los síntomas de ansiedad

A continuación puedes encontrar, en estos enlaces, una serie de pautas que te ayudarán a manejar tu ansiedad:

1. Reduce tu ansiedad relajando cuerpo y mente. Sal a caminar.

2. Respira profundamente. Practica la respiración diafragmática.

3. Escucha música. Baila.

4Identifica los pensamientos que aumentan la ansiedad y cámbialos por otros que te ayuden a manejar la situación.

5. Dibuja y colorea mandalas

 

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