Tratamiento de Autoestima

tratamiento-autoestima-psicologa-jana-betere-psicologo-madrid

La mejora de autoestima es una de los tratamientos más demandados que nos encontramos los psicólogos. Mediante el tratamiento de autoestima se consigue reforzar la imagen que tenemos de nosotros mismos. En terapia se trabaja para tener una buena autoestima, equilibrada en todas sus dimensiones.

Tratamiento para mejorar tu autoestima

Dependiendo de la orientación y formación del psicólogo el tratamiento puede diferente. Nosotros en terapia abordaremos el tratamiento de la autoestima desde varios frentes.

1- Evaluando:

  • Observando cómo es tu diálogo interno, qué te dices y cómo.
  • En que situaciones te sientes mal.
  • Qué temes, qué evitas, cómo es tu nivel de exigencia.
  • Cómo te relacionas con los demás, cuales son tus expectativas hacia ello/as.
  • Cómo te expresas.

2- Aprendiendo:

  • Formas positivas de relación.
  • A identificar tu nivel de crítica, tu diálogo interno.
  • A reducir tu miedo al juicio negativo de los demás.
  • A escuchar qué quieres y qué necesitas.
  • A poner límites positivos a los demás.

3- Actuando:

  • Tomando decisiones según lo necesites.
  • Exponiéndote a juicios, relativizándolos.
  • Crear relaciones sanas.

4- Queriéndote:

  • Aceptando tu humanidad y por tanto, tus imperfecciones.
  • Permitiéndote aquello que te estás negando.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es el valor que damos al concepto que tenemos de nosotros mismos, a nuestro autoconcepto. Qué pienso de mi, cómo eso me hace sentir y cómo lo manejo en mi día a día, conmigo mismo/a y con los demás. Nos autoevaluamos y evaluamos a los demás. Cuidarse y valorarse son mensajes que constantemente son recordados en el día a día pero que resulta una asignatura pendiente, ya que se plantea desde la exigencia y la competencia.

Síntomas de una baja autoestima

A continuación se describen los síntomas que nos pueden hacer plantearnos si necesitamos ayuda de un psicólogo a la hora de mejorar nuestra autoestima. Cuando la valoración que tenemos de nosotros es negativa, no nos gusta como somos, total o parcialmente, nuestro nivel de autoestima será bajo y aparecerán de forma persistente la auto-crítica y la auto-exigencia. Nuestro foco de atención estará puesto en nuestras carencias y en aquellas situaciones que interpretamos como amenazantes.

Si nuestra autoestima es baja, probablemente nos veremos reflejados/as en las frases que verás a continuación. Si es tu caso, puede ser el momento para buscar ayuda profesional.

  • No me atrevo  a iniciar un reto, pienso “no puedo, no soy capaz”.
  • Estoy excesivamente pendiente del juicio de los demás.
  • Evito situaciones en las que es probable la crítica o el rechazo.
  • Acepto evaluaciones desfavorables como exactas.
  • Temo cometer errores y siento desagrado o miedo al hacer cosas nuevas.
  • Siento dificultades para decir que no o poner límites a los demás por miedo a una reacción negativa.
  • Temo pedir aquello que deseo o necesito.
  • Creo relaciones de dependencia.
  • Deseo controlar a los otros.
  • Mis pensamientos y percepciones están distorsionadas.
  • Me siento atraído/a por personas con baja autoestima.

Si este es el caso, es posible que nos sorprendamos criticándonos por un error que hayamos cometido. Fácilmente nos saldrán expresiones automáticas como:

“Estás tonta/o”

“Nada me sale bien”

“Normal que no consiga un ascenso”

“ Otro grano, vaya cara, doy asco..”

Y leídas así es fácil reconocerlas y minimizar su efecto. Pero si prestamos atención a nuestro diálogo interno, nos daremos cuenta de que este tipo de mensajes suelen aparecer más a menudo de lo que creemos. Y más a menudo de lo que nos gustaría.

La frecuencia con la que nos enviamos estos mensajes influirá en nuestra sensación de valía, nuestra seguridad, nuestro ánimo. Es difícil sentirse bien con uno mismo cuando constantemente estamos dudando de nosotros: “¿Seré capaz de conseguir este objetivo en el trabajo?”, o no nos permitimos un fallo, recriminándonos rápidamente.

La cuestión es que transformamos esos mensajes en realidad. Puedo decirme puntualmente: “Que tonta soy”, pero no creérmelo, ser una expresión que me sale de forma espontánea. El problema es cuando esos mensajes se interiorizan, se vuelven tan habituales que generan una realidad. Para mí ya no es sólo un pensamiento, es así. “Soy torpe, soy tonta, soy…”. Nos vamos etiquetando y creyendo esos mensajes.

Artículos relacionados con la Autoestima

Contacta aquí si quieres recibir más información sobre este tratamiento o solicitar una cita

Conoce los precios para la terapia individual